sábado, 15 de septiembre de 2012

Endependencia

Se escuchan entre acordes digitales los jadeos de aleteos rebeldes, jóvenes que sueñan y que luchan por el porvenir a ciegas, políticos que manipulan el deseo de corazones fieles al ritmo de este islote que es la Patria. Protocolos, rituales necesarios ante el poder inminente; se negocia la plata, el petróleo y el mercado mientras un abogado echa de su hogar a un matrimonio de ancianos por causas moratorias.

Rostros sonrientes, televisión, hombres que la maldicen por la noche y que al amanecer facturan 3 comerciales en prime time.

Se avecina el otoño pero el verano no se va hasta que se acaba, sudor y cansancio "¡Una cerveza por favor!" exclama un marido cuando al recibir la tarde terminó la jornada, otra vez, con las manos sucias.

Nacionalismo falso, moda la de pintar tu cara con colores patrios, pretextos para embriagar la lejana posibilidad de ser un pueblo unido, utopías que alimentan rencores y que nublan las acciones.

Un niño se desveló y no cantó el himno este lunes, anoche escuchaba a mamá pelearse con su propia sombra para que se aclararan las cuentas de agosto.

Septiembre llegó con intenciones de irse pronto, cierra los ojos, mira los fuegos artificiales, grita ¡Viva! y échate a dormir, que mañana empieza nuevamente la rutina y las cosas van a empeorar, la esperanza se fugó junto al mes de junio.

lunes, 2 de julio de 2012

GANÓ PEÑA NIETO ¿Y AHORA QUÉ?


Ahora quedan seis meses antes de que él inicie su gestión, debemos defender los intereses nacionales, proteger lo bueno que ha sucedido en 12 años y lo malo intentar renovarlo o desecharlo, presionar al congreso para que decida de forma objetiva sobre las reformas necesarias o innecesarias para el país, exigirle cuentas al Presidente, saber si cumple sus famosos compromisos y si gobierna para todos o solo para algunos.

Es precisamente porque ganó él que debemos ser mejores personas, para no caer en el cómodo juego de la maleabilidad.

Debemos aumentar nuestro promedio de libros leídos al año per cápita, ser mejores estudiantes o profesionistas, hay que tener un clima de apertura en el que se respeten todas las formas de pensamiento saludables. Debemos recuperar el hábito de entonar nuestro himno cada lunes, hay que volver a repetir el juramento a la bandera como cuando eramos niños, recobrar el amor al México que es hoy, para poder comenzar a luchar por el México que puede ser mañana, porque no es el mejor México que ha existido, pero tampoco es el peor ni debemos permitir que retroceda.

Las elecciones nos demostraron que en seis años no supimos exigir a los partidos mejores candidatos, más preparados, y como no sabíamos lo que queríamos alguien o algunos eligieron por nosotros. Porque sin duda no queríamos a Peña (el 62% de los votantes) pero tampoco nos pudimos poner de acuerdo sobre que era lo que queríamos.

Tenemos seis años para construir un proyecto y para buscar quienes lo liderarán. Pero antes debemos decidir como nación ¿Qué queremos? ¿Qué es por lo que queremos luchar y que tan factible y conveniente es?

Ninguna revolución es improvisada, siempre hay intelectuales detrás quebrandose la cabeza. México no cambió ni cambiará con un voto ni con 90 días de campaña, ni por un hombre o por un partido, México cambiará cuando su gente se proponga un fin en común y luche por llegar a él.

Parafraseando a Victor Hugo concluyo:
México se salvará por un principio y por un hombre, el principio es la República y el hombre sois vos

sábado, 30 de junio de 2012

Mi voto, por quien y porqué.


Con toda posibilidad de raciocinio he intentado creer que Josefina sigue en la contienda, para evitar que mi mente sufra una lucha interna, pero he fracasado en el intento.
La realidad es que Josefina dejó hace tiempo de ser una candidata con posibilidades reales, las campañas le vinieron para mal y la posibilidad de un as bajo sus mangas se reduce a un anhelo.
Mi última gota de esperanza pinista (por Pina y por Los Pinos) sucedió el día del debate, pero todo lo bueno que pudo tener esa noche se vió manchado gracias a su partido, que continuó con los spots y los discursos agresivos hacia el PRI y el PRD, el país está lo suficientemente fragmentado para querer dividirlo más. Si Josefina hubiera hecho relucir su participación firme, segura y hasta feminista por encima de sus ataques entonces quizás las encuestas hubieran reflejado algo que hoy fue solo la esperanza fallida de un repunte en los sondeos.
Mi mente se niega a la posibilidad de un voto táctico, debo admitir que para mí sería muy difícil tener que elegir entre votar por Peña Nieto o AMLO, porque simplemente no creo que ninguno de los dos merezca mi “virginidad electoral”.
Debí reconocer desde un principio que enarbolar la causa del menos peor nunca te lleva a ningún lado y que apasionarte con un candidato solo debes hacerlo justo cuando haces eso, apasionarte, con su proyecto. En caso de presentarse ese escenario de nuevo optaré por mi derecho de permanecer callada, no porque todo lo que diga puede ser usado en mi contra, sino porque desvivirte por agitar una bandera que no es la tuya es cansado e inútil, a fin de cuentas, no querrás morir con la causa si esta pereciera ni celebrarás el triunfo en caso de suceder.
Quizás por eso la política está tan llena de dinero, porque es la motivación universal de sobrellevar las derrotas y los desaires, no dudo que haya quienes siguen ahí, fieles a un partido o a un candidato por convicción y sin intereses personales, pero en mi caso aún no existe un partido por el que quiera desvivirme.
Sin embargo, mi voto va para Josefina, no porque ame su causa, pero estos 12 años del PAN no me han decepcionado, Calderón enfrentó una recesión americana que en manos de cualquier otro hubiera traído repercusiones impresionantes y a pesar de esto, apenas el día de ayer la bolsa mexicana de valores cerró de forma positivamente histórica. También enfrentó la influenza humana de una forma admirable, si bien se convirtió en una pandemia su estrategia permitió que no lograra los niveles a los que pudo haber llegado, no fue el virus mortal que se creía, pero pudo haberlo sido y el tomó las medidas más estrictas ante la incertidumbre.
Y sobre la guerra, muchos pensarán que él está mal y sus razones tendrán, pero no me adentraré en ese tema tan sensible y me limitaré a decir que ha sido un hombre valiente y que ha luchado de frente.
No es que Josefina sea Calderón, ya quisiera yo que le llegara a los talones, pero en su proyecto veo continuación y renovación.
Si la lógica se impone México tendrá un Presidente a quien yo no habré elegido y quizás deba acostumbrarme, vaya lección me dio la democracia en mis primeras elecciones, fue contundente al explicarme que las mayorías no están siempre en lo correcto, que el votar es simplemente un ejercicio para creer y solamente, que involucrarte más de la cuenta es tan placentero como doloroso. Por alguna razón me recordó a una sensación similar en el estómago, cuando en el mundial de futbol del 2010 Javier Aguirre decidió no mandar de titular al mejor hombre, a Javier Hernández y en su lugar perder a los pies del Bofo Bautista contra Argentina en octavos de final, y es que ahora que lo pienso es una situación muy parecida, recuerdo aquel inmenso deseo de luchar, aunque el resultado fuera el mismo, pero con el mejor de tus hombres,  no importaba perder si era a costa de ver al Chícharo iniciar el partido y con suerte que metiera un gol, es la misma sensación de frustración de no poder escoger, de saber que hay por ahí algo mejor pero que no está en ti que llegue, por más que lo desees.

miércoles, 6 de junio de 2012

Los Méxicos de hoy.


Al final de esta nota, muchos terminarán por tacharme como una mexicana frustrada y quizás tengan razón, se frustró por factores externos el auge de mi adolescencia, la transición hacia la mayoría de edad, mis 16 y 17 años se frustraron porque ninguna de las noches de esos dos años de mi vida pude ir a algún festejo nocturno a causa de la inseguridad que azotó a mi estado desde finales del 2009, me frustré también, al ver como el próspero negocio de compra venta de mis padres se vino abajo por la violencia en las carreteras, y con él la cómoda vida que llevaba se redujo a deudas económicas y mi definitiva independencia financiera, pero no me victimizo, estudio en la universidad privada más cara de México (becada) y trabajo para solventar mis gastos.
Somos un país tremendamente fracturado, la generación que hoy es conformada por nosotros los jóvenes somos de mundos totalmente distintos y mucho tiene que ver con nuestra situación geográfica particular.
Odio la violencia, pero más odio el repudio y la protesta a los muertos que ha arrojado la lucha contra el narcotráfico ¿Qué querían? ¿Combatir granadas y bazucas con flores?
Pero mi mayor descontento es la ironía de saber que los que más se quejan y repudian la violencia y a quienes la combaten encabezados por Calderón, esas son las personas menos calificadas, las menos afectadas, ALGUNOS defeños inconformes e intolerantes que dicen no soportar más la violencia y que culpan al gobierno de ella, les tengo noticias, en Tamaulipas la violencia existe desde mucho antes de Calderón, se agudizó sí, pero no por la lucha militar, la batalla más grande es la interna, la de los cárteles que compiten todo el mercado que Colombia dejó libre, con armas, justo las que se comercializan en Estados Unidos, es culpa de gobernadores corruptos que negociaron el tráfico y de un gobierno federal que los solapó por décadas.
Sí, estamos fragmentados, la provincia existe señores, nosotros producimos la riqueza del país, ustedes, capitalinos, la sobrepoblación.
Nosotros enfrentamos día a día los estragos de una guerra de la que nos sentimos orgullosos de poder combatir, todo daño y pérdida, de vidas, de libertad y de riqueza son compensados cuando el ejército desmantela alguna narcobodega, o libera a un secuestrado, o detiene a esos asquerosos zetas.
Calderón es repudiado entre los que viven pacíficamente e idolatrado por quien debería odiarlo, por el padre que perdió al hijo o por la viuda que se quedó sin esposo, yo creo que al final el lucha por estos dos aunque toda una capital quiera escupirle en la cara, aquellos que menos deben opinar son los que más intervienen en asuntos que quizás no sean ajenos, pero por derecho son íntimamente asuntos del norte.
Es cierto, no todos en el norte apoyan a Calderón,  pero mi atmósfera, la familiar y la social, la de Ciudad Victoria y en gran parte la de Monterrey avalan mi argumento,  solo cuando vez las cosas como son, cuando las vives, comprendes que luchar y matar aunque nos duela es la única triste forma de ganar esta guerra.
No le deseo a nadie vivir en el norte, es simplemente una posición en la que nos toca vivir, pero yo me siento orgullosa de ser de la zona con la carretera más peligrosa del planeta y vivir para contarlo, para defender la causa en su contra, para festejar que hombres corruptos como Yarrington y Eugenio Hernández tengan que enfrentar a la justicia, para poder ver como caen los sicarios de uno en uno, y si me toca morir como un daño colateral, señores, que bendición, sabré que seré una razón más para luchar contra esos canallas.
Y no, no estoy excluyendo al sur, se que también sufren, que luchan, pero juzgar su posición sería incongruente en este texto, porque no sé cómo viven o sobreviven en su propia guerra, ojalá y un día un sureño pueda compartírmelo.

martes, 5 de junio de 2012

Santa democracia.


 Por Estefanía Berlanga.

Busco y sigo buscando en un tinte que se va convirtiendo poco a poco en el de la desesperación una decisión concreta de por quién votar, pero me está resultando una labor titánica y ninguno de los candidatos hace algo para ponérmela más fácil y eso se los reprocho enérgicamente. No espero un cambio de 180° en el país, creo que aunque son tiempos difíciles México tiene muchísimas cosas buenas con las que hay que continuar, otras que debieron ser erradicadas hace tiempo y otras que necesitan modificarse.

Estas elecciones pueden resultar un buen aprendizaje de que si seguimos esperando sentados a un superhéroe veremos los años pasar en vano.

Sin embargo, cual hipnotismo, hay quienes siguen apostando todo por un candidato, creyendo ciegamente en un hombre o una mujer de los que no conocen más que su imagen, sus principios de dudosa procedencia o ideologías que cambian en cada contienda que enfrentan.

AMLO por ejemplo, cambió radicalmente de ideología partidista al fundar al PRD luego de ser enérgico miembro del PRI.

Josefina ha delegado varios puestos que ha tenido que cambiar en su corta carrera política que es de preocuparse la sospecha de que no tiene suficiente autoridad en sus designaciones y que quizás sea otra persona quien mueve sus piezas aunque ella termina siendo la que paga los platos rotos.

Peña Nieto en cambio ha seguido desde sus inicios una misma línea partidista e ideológica, pero no por ser constante significa que estás en lo correcto, si acaso eso te haría medianamente congruente, lo mínimo que se espera de un bien educado por un grupo como el de Atlacomulco.

Hoy en día no hay un candidato en el cual se pueda depositar toda la confianza,  ninguno tiene la espalda tan ancha como para recargarle nuestra patria y mucho menos nuestra esperanza.

Cuando dejemos de gastar nuestra energía, nuestro ingenio y sobre todo nuestro tiempo alabando a algún político y criticando destructivamente a otro menos afortunado e invirtamos dichos recursos en algo útil, entonces quizás, las cosas como las conocemos comiencen a mejorar.

En fin, mi voto, termine siendo por quien termine siendo, representa mucho más de lo que realmente es, representa mi derecho a contribuir en un forzoso cambio, a creer que dicho cambio traerá consigo más cosas buenas que malas, a entender que hay quienes quieren mucho de lo que yo quiero y que hay otros que desean todo lo opuesto y no por eso están bien o yo lo estoy, también es una herramienta con la que se te restriega que eres solo uno más, que no importan tus conocimientos previos y toda la reflexión que hay detrás de tu visita a la urna, porque a fin de cuentas solo eres un voto, vale lo mismo que el de alguien que no sabe leer y que vota sin saber porque o por quien, de esos lamentables casos en los que se lucra electoralmente con la ignorancia. Pero también, el ejercicio electoral te dice que tu voto vale lo mismo que el de una persona poderosa, con dinero, con influencias. Así funciona la democracia, el único día en el que pareciera que todos somos iguales. Lástima que solo sucede una vez al año y que antes y después de ese día la realidad es totalmente distinta.

 Votar es una forma de hacerte responsable de todos los males de la patria por contribuir a que ganara el villano o lamentarte al votar por el héroe sin corona, o decepcionarte aún más si ese héroe tiene la corona y luego se vuelve un tirano, siempre pasa, porque si ves a un héroe en un candidato es porque aún no entiendes que un solo hombre o un solo partido no mejorará al país o porque son tus primeras elecciones y aún no has sido decepcionado, en fin, todo lo anterior es el precio de ese famoso "voto razonado" por el que los ciudadanos que nos jactamos de responsable nos informamos. Bendita democracia queridos lectores, se luchó y se sufrió tan ciegamente por tenerla hace cien años que cuando se conquistó no se supo que hacer con ella, pero sin importar si la entendemos o la queremos, en julio estará a la vuelta de la esquina, los invito a aprovecharla. Hasta la próxima.

martes, 29 de mayo de 2012

Rebeldes con causa a medias.


¿Qué pasaría si cuando llegas a una urna a votar marcaras a quien no quieres que sea presidente? Entonces quien tuviera menos votos de castigo sería el vencedor. Yo no sé quién ganaría, pero se quien NO lo haría.
Estamos dispersos México, perseguimos como pueblo un fin en común, la lucha para que no regrese el autoritarismo y la represión, hemos comenzado a alzar la voz pero sin una ideología firme y sin unirnos como lo que somos, y así no iremos ha ningún lado. Debemos entender que no somos azules peleando contra un tricolor, ni amarillos ni morados ni naranjas, somos mexicanos unidos antes que militantes, que estudiantes, que jóvenes.
Si sumamos de cualquier encuesta, incluso la de más dudosa procedencia como la Mitofsky el porcentaje de votantes a favor de Josefina y Andrés Manuel resultaría presumiblemente mayor al porcentaje de preferencias hacia Peña Nieto, pero no ponernos de acuerdo perjudica nuestra causa y el gran problema es que ya no hay tiempo para eso, para ponernos de acuerdo. Sabemos que es lo que no queremos, pero no sabemos a quien queremos.
Hay que reconocer también que no han sabido ser suficientemente buenos líderes ni los azules ni los amarillos para demostrar que son “los buenos”, de ser así ya alguno se habría comido los votos del de alado y hubiera superado hace tiempo al dinosaurio.
Ni siquiera en la misma guerra han sabido atacar de forma efectiva, se dejaron seducir por la posibilidad de derrotar al pez gordo, apostaron a la escalera imperial subestimando a los dos pares que tenía el de alado que pudieron haber sido igual de efectivos.
Si Josefina o Andrés Manuel realmente amaran más que a cualquier otra cosa a su patria como se  jactan de hacerlo, de seguir las mismas tendencias para finales de junio alguno de los dos declinaría a favor del otro para lograr derrocar a Peña Nieto. Pero tranquilos, no va a pasar, no existe político alguno lo suficientemente comprometido con su país para ponerlo por encima de sus intereses y los de su partido. Porque quienes lo intentaron dejaron la política en el camino al darse cuenta que para ascender hacía falta maquillar la integridad.
Después de estos dos tercios de campaña y de este desfile de supuestos continúo con la esperanza de un milagro, disfrazado de estudiantes, de internet, de lo que se les dé la gana a los ancestros, pero un milagro, uno útil.

miércoles, 23 de mayo de 2012

El reino de los ciegos.


Hay muchas noticias y opiniones que giran y girarán en torno a este día. Para algunos es el inicio o la continuación de una revolución, de un movimiento ciudadano que podría desatar la pasión por una democracia y por un país donde no solo exista libertad de expresión, sino que la expresión sea libre de la calumnia y la manipulación. Para otros es una consecuencia lógica de la represión que no pasará de ser una manifestación carente de sustento y planeamiento que culminará al terminar el día. Para otros es la representación de la intolerancia (Sí, justo para ellos, para los más intolerantes).

Ayer veía en la televisión un programa que era una especie de panel, Radio Fórmula era el canal si no me equivoco. Son increíbles los argumentos tan endebles de analistas que pesumen ser estudiosos y saber más que el resto de las personas. Uno de ellos (cuyo nombre no recuerdo pero en este contexto no es tan importante) aseguró que la manifestación del día de hoy estaría hecha por los mismos jóvenes que apoyaron hace seis años aquél movimiento del desafuero con López Obrador y que si esta vez eran muchas menos personas que aquél tiempo entonces no se lograría nada. Cuando dijo eso lo taché de estúpido ¿cómo puedes hacer uso de un poder tan sagrado como es la palabra y sobretodo la palabra pública para lanzar argumentos así al aire? ¿Acaso no puedes ver que este es un movimiento cuya base son los universitarios? ¿Sabes que la gran mayoría de estos universitarios tienen entre 18 y 23 años, lo que significa que son sus primeras votaciones? Es fácil plantearte estas preguntas, pero lo que la vida te va trayendo consigo son las dependencias mentales a ciertos patrones, experiencias y preferencias. Y sin embargo no ha de faltar aquél ciudadano que como yo lo escuchó y que se formó la idea de que la marcha de hoy no es algo auténtico.

Lo peor de todo es que aunque haya quien afirme que México ya no es "tonto", que es cuento eso de que los medios manipulan, que ya no pasa y que todos sabemos por quien vamos a votar el primero de julio, esas, mis queridos lectores son meras patrañas. Por supuesto que los medios influyen y somos mucho más vulnerables de lo que creemos. Si los medios siguen manipulando a personas con estudios superiores y acceso a internet que seguimos siendo una minoría impresionante respecto a todo el grueso electoral ¿qué grado de manipulación podemos esperar a aquellas personas cuya única ventana al mundo es la televisión abierta y el periódico local?

Yo fui víctima de una especie de manipulación hace un par de días que considero macabra, con una polémica portada del día del periódico de una empresa que uno cree de las únicas objetivas hoy en día se citaba textualmente que Josefina mandaba a "tomar las calles" contra Peña Nieto, en alusión a las manifestaciones que estos días se han organizado. Tremenda decepción que me pegó al creer ciegamente en el "objetivísimo" Milenio, en ese momento descarté totalmente a Josefina de la contienda que los candidatos se disputan en mi cabeza y demerité su credibilidad. La afortunada situación conmigo fue que tuve oportunidad de leer una publicación que hizo Josefina en su página oficial aclarando que lo de Milenio era una calumnia, me permito citar los últimos dos párrafos de su réplica: "Me parece injusto que algunos medios no celebren ni reporten con todo detalle el despertar de esta juventud mexicana. Es ofensivo que manipulen los hechos intentando hacer creer que nos queremos apropiar de lo que legítimamente les pertenece a todos los jóvenes de México. Celebro las marchas y coincido en las demandas de equidad de información sin manipulación... Pero les aclaro -para los que aún no se han dado cuenta- que estos jóvenes son libres y no necesitan que nadie les diga lo que tienen que hacer."

Posterior a estas declaraciones de Josefina también pude ver un video del evento que propició la nota y pude darme cuenta que el encabezado de Milenio fue totalmente fuera de contexto respecto a lo que dijo la candidata. 

Ese fue mi caso particular, me cegué y gracias a esta bendita tecnología como lo es internet recuperé la vista, pero me quedé muy preocupada ¿Cuántos no leyeron esa nota y se habrán decepcionado de Josefina sin tener acceso a su réplica o a un video fiel que explicaba el contexto de la nota? ¿Cuántos están ciegos? o quizás ¿Cuántos lo estamos? ¿Desde hace cuánto? ¿Hasta cuándo?

lunes, 21 de mayo de 2012

Caer de una nube azul y pisar una tierra de nadie.


Es curioso, son mis primeras elecciones con una credencial del IFE que me acredita como mayor de edad, como ciudadana con derecho a votar y justo ahora, a mitad de la campaña me encuentro terriblemente a la deriva, no sé por quién votar, me siento un tanto lastimada pero sobretodo decepcionada.
Desde su precampaña seguí de forma discreta a Josefina, no fue hasta aquél día de febrero que ganó las elecciones internas a un Ernesto Cordero tan endeble y caprichoso que me decidí a informarme bien sobre la vida de esta señora y seguir de cerca su posible proyecto de propuestas y campaña rumbo a las elecciones.
No es que crea que Calderón haya sido el mejor presidente de México, pero aún defiendo esa corriente que surge en el 2000 en la que el sueño de derrocar a una tiranía se conquistó cuando yo apenas era una niña de 7 años. Mi madre, quién cada año iba a votar por los candidatos a cualquier puesto del PAN a excepción de uno que otro voto amarillo siempre llegaba con esa ilusión disimulada de que su voto, esa libertad que tenemos de creer, sirviera de algo y que al menos uno de todos los puestos disputados no fueran para el PRI.
Recuerdo aquellas históricas votaciones del año 2000, escuché en la televisión que un conteo rápido daba, como virtual ganador a Fox, corrí emocionada a contárselo a mamá y ella, intentando que no me ilusionara de más me dijo que así ocurría siempre, que hacían creer que el PAN iba a ganar y a la hora de la hora era el PRI el absoluto ganador.
Pero aquella vez mi mamá no sospecho lo insospechable, luego de décadas priísitas Los Pinos se vestirían de azul. Fox había hecho historia, había ganado.
Y desde entonces vi con ojos de cariño al PAN, representaban esa utopía ciudadana con la que mi madre cargó toda su existencia.
Recuerdo debates en mi salón de la primaria contra los niños y maestros priístas de hueso colorado, mi familia y yo dimos seguimiento a cada logro panista, a cada legislación, a cada proyecto ambicioso como la reestructuración del ahora Oportunidades, de Enciclomedia, que llegó a mi salón cuando estaba en 6° de primaria y que lo fue de poca utilidad pero era mucho lo que representaba. Acostumbrados a no recibir nada tan tangible de parte del gobierno y de pronto ver el acceso a más créditos, a un seguro popular que antes era, repito, una utopía constante en la vida no solo de mi mamá, sino de muchos mexicanos sin un trabajo estable.
Es por eso mis queridos lectores, que aún no logro apartar de mi corazón esos sentimientos de cariño hacia los colores azules y creo que los recordaré siempre como aquél héroe de una terrible historia que terminó y que dio paso a algo que se vislumbraba mejor.
Siempre he visto a Calderón como un hombre brillante, con sus estudios en escuelas de altísimo nivel y prestigio, entre ellas la mejor de todo el globo, Harvard. Es un hombre de leyes, de logística y meticulosidad, pero algo falló.
Tengo la firme convicción de que el ama a México, pero que ama más al México que podría ser y que por ello accede a hacer cosas que perjudican al país que somos hoy, para poder dar paso, en el largo plazo al México que el sueña al terminar la jornada del día.
Es de los hombres que piensan que las naciones deben pasar por una etapa dolorosa antes de ver realizados los ideales que persiguen, y estos hombres, cuando logran llegar al poder son odiados. Odiados porque la mayoría de las personas somos egoístas, buscamos el bienestar inmediato y no pensamos al primer instante en el largo plazo, buscamos nuestra comodidad, no la de las nuevas generaciones, somos humanos, repito, egoístas por naturaleza.
Entonces, las medidas tomadas por Calderón han sido vistas desde dos puntos, el del odio ya explicado y el de la admiración, la admiración solo se la provoca a aquellos que creemos, como él, que nuestro país solo será lo que puede ser luego de lucha, de violencia, de sangre inocente que mata lentamente al lobo que nos destruye el rebaño, y más allá de entender que así debe ser es también aceptar que son sacrificios inciertos, que quizás nos toque ser parte de esa sangre inocente o que los años pasen y con ellos nuestra vida y jamás veamos concretados los ideales perseguidos, pero morir con la esperanza vale más que vivir con la agonía del disfraz de la paz, la bomba de tiempo que ha de estallar.
Sin embargo, para la alegría de muchos Calderón ha de irse pronto y en muchos años no volveremos a ver en el poder a un presidente con intenciones similares, ni siquiera Josefina, que contra todo mi pesar resulta ser un intento de barato de Calderón, sin una ideología firme, nunca se montó en la falda ni mucho menos en los pantalones, y añadido a eso, tampoco tiene la capacidad intelectual de nuestro presidente ni pareciera buscar un bien común para los mexicanos.
De Peña Nieto ni hablar, no diré nada sobre lo que todos comentan, que si Salinas, que si la prole y que si su sequía cultural. Simplemente hablaré de sus raíces, de un padre reelecto infinidad de veces como alcalde del municipio que lo vio nacer, un tío corrupto y sin escrúpulos que ha alejado de su madre francesa a sus propios hijos con leyes mexicanas mientras ella le sigue suplicando que se los devuelva. Bien me ha dicho mi madre "Tú, eres tú y tu entorno" ¿Que podrá ser Peña Nieto viniendo de una familia de hombres sin respet a las instituciones y a la vida misma?
Andrés Manuel también resulta ser más de lo mismo, al señor se lo olvida que militó en las filas priístas de forma enérgica los primeros años de su vida política, que no era pez flaco, que más bien era de los gordos, de los que buscaban puestos de gobernadores y de gabinetes presidenciales.
Andrés nos vende ahora una ideología amorosa cuando él mismo se declaró un presidente legítimo hace seis años haciendo pedazos a las instituciones que hoy perjura defender.
Que tiene buenas intenciones me dirán sus simpatizantes, que es un hombre de palabra, que su proyecto de nación, que él y MORENA por siempre...
Yo les respondo que lo de López es más necedad y deseo del poder que amor al país. Es de los autores de una de las mayores farsas de la política, un PRD que más que una izquierda es lo que quedó de alguna idea genuina y que por posicionamiento han mantenido una postura pseudo izquierdista porque los hace ser "distintos" al resto.
Obrador lo que ha demostrado es ser un hombre con una trayectoria incongruente, ¿ser activo tantos años en un partido como el PRI y luego, de pronto asustarse con los ideales de un hombre como Salinas, arrepentirse y salirse del partido? O será más bien que no se entendieron... Pero ¿No entender la ideología de un partido al cual perteneciste tanto tiempo?
Y que puedo decir de Gabriel Quadri, no mucho, una campaña fallida en la que se proclama como ciudadano y no como político cuando esta aspirando por un cargo presidencial. Un hombre letrado, sí, mucho, es un excelente ponente y utiliza a su favor el factor misterio para sorprender a sus oyentes, lo usó muy bien en el debate, pero no deja de ser un hombre de un partido de tan dudosa construcción como lo es Nueva Alianza, de un sindicato asqueroso que vende plazas, que está lleno de trabajadores fantasmas que cobran cheques por 60 horas cuando lo máximo que puedes tener son 40, de un sindicato que pone a trabajar a los maestros haciendo banderines del partido con recursos del presupuesto para la educación, y para no hacerla tan larga, de un sindicado dirigido por Elba Esther, la mujer más poderosa de México, pero también la más repudiada por el pueblo.
Es por esto y más el trago amargo que me estoy bebiendo en estas elecciones, yo en un inicio trabajé enérgicamente en la campaña de Josefina, informalmente claro, haciendo proselitismo en internet, siguiéndola día a día, leyendo muy bien todas sus propuestas y la he defendido un sin fin de ocasiones. Pero hoy me he desenamorado de la idea, he comprendido que no la apoyé por convicción individualista, lo que me impulsó en realidad fue ese sentimiento blanquiazul que debo soltar, porque todo lo que llegó a ser el PAN culmina en diciembre, estoy madurando y comprendiendo que no son los partidos los que solucionan los problemas, son las personas, las cuales son todas diferentes, sin réplicas exactas y eso es lo maravilloso de la humanidad, porque puedes dirigir la vista hacia tu hermano, al que tienes al lado, al que se formó en un contexto casi idéntico al tuyo, y sus ideales son distintos, mejores o peores, no sé, pero distintos.

sábado, 19 de mayo de 2012

MANIFIESTO.

Por Estefanía Berlanga.

Soy parte de una generación intolerante, pero no me siento orgullosa, como algunos otros de admitirlo.
Será que he crecido en una cultura que indica que la queja poco hace y que es mejor crear iniciativas.
Las manifestaciones nunca me han encantado, pero admito que algunas, sobretodo la acontecida hoy en contra de un candidato presidencial en el Zócalo y en otras entidades del país me erizó la piel.
La cuestión con manifestarse, no se si sea exclusivo de este país (no creo), es que muchas veces estos eventos inician con una ideología genuina de descontento con algo o con alguien, la idea se convierte en una multitud, gran parte de esa multitud piensa que realmente está haciendo algo, le inyecta pasión y energía, pero casi siempre la historia es la misma: un individuo se para al frente, directa o indirectamente y alza su voz como si fuera réplica auténtica de las voces de los cientos que hay trás su espalda y entonces mancha la causa, le da forma a lo que debería permanecer amorfo y el tumulto se fractura.
Soy parte de una generación que ya despertó, el problema es que aún más importante que despertar es levantarse, de nada sirven los ojos abiertos cuando sigues postrado en la cama y creo que apenas estamos intentando descubrir como pararnos. Es complejo y doloroso, los músculos siguen dormidos por la lenta circulación, pero a medida que queramos y que intentemos sentir cada parte que nos conforma iremos acercándonos a ponernos de pie.
¿Quejarme de los quejosos? Yo no llamaría queja a lo que escribo, es una crítica que no busca culpar a nadie, a ninguna generación, en este país está de más señalar con el dedo cuando todos tenemos un tatuaje en la frente que dice "culpable" pero cada día me sorprende más de que aún existen muchas personas que no toleran la posibilidad de que quizás, muy en el fondo, también son parte del problema existente y de la solución posible (la ceguera es cómoda, es la bandera del egoísta).
Lanzarte a criticar al aire y esperar un cambio es como creer que un solo jugador de un equipo de once marcará los dos goles decisivos en 3 minutos (Sí Oribe, tu lo hiciste, ese es el resultado de la fórumla mágica de una pizca de talento y otro mucho tanto de corazón). Mi punto es que si no hay un sustento técnico y premeditado los resultados nunca serán tan efectivos como podrían ser.
Soy parte de una generación que se úne a todo lo que tenga escrita la palabra "revolución". A mis contemporáneos aún les falta mucho de análisis y de crítica y menos de crédulos que exhiben verídico algo que por simple apariencia puede o no serlo. Quizá por esa crisis de análisis hice este blog, al menos sé que nadie pondrá en el título de mi página una causa que no sea la mía.
No sé a cuantos ojos lleguen mis letras ni cuantas conciencias de esos pares de ojos se dispongan a reflexionar. Solo sé que disfruto mucho escribir, que me preocupa enormemente mi país, y que plasmaré cada ideal que fabriqué o con el que comulgue totalmente.

viernes, 18 de mayo de 2012

Tomando el primer paso.

“Escribe, escribe” es lo que siempre me aconsejaba mi familia y amistades, si de algo me he arrepentido es de no haberles hecho caso como pude hacerlo, he escrito, pero no suficiente, ni a tiempo.  Me gustaría haber publicado un seguimiento diario de estas elecciones pero aún estoy a tiempo de agendar una cuenta regresiva de el tramo final rumbo a Los Pinos, y bueno, la política no será el único tema a tratar, suceden a cada momento cosas extraordinarias, ojalá y logre captar alguna y plasmarla aquí de la forma más auténtica posible.