Es curioso, son mis primeras elecciones con una credencial
del IFE que me acredita como mayor de edad, como ciudadana con derecho a votar
y justo ahora, a mitad de la campaña me encuentro terriblemente a la deriva, no
sé por quién votar, me siento un tanto lastimada pero sobretodo decepcionada.
Desde su precampaña seguí de forma discreta a Josefina, no
fue hasta aquél día de febrero que ganó las elecciones internas a un Ernesto
Cordero tan endeble y caprichoso que me decidí a informarme bien sobre la vida
de esta señora y seguir de cerca su posible proyecto de propuestas y campaña
rumbo a las elecciones.
No es que crea que Calderón haya sido el mejor presidente de
México, pero aún defiendo esa corriente que surge en el 2000 en la que el sueño
de derrocar a una tiranía se conquistó cuando yo apenas era una niña de 7 años.
Mi madre, quién cada año iba a votar por los candidatos a cualquier puesto del
PAN a excepción de uno que otro voto amarillo siempre llegaba con esa ilusión
disimulada de que su voto, esa libertad que tenemos de creer, sirviera de algo
y que al menos uno de todos los puestos disputados no fueran para el PRI.
Recuerdo aquellas históricas votaciones del año 2000,
escuché en la televisión que un conteo rápido daba, como virtual ganador a Fox,
corrí emocionada a contárselo a mamá y ella, intentando que no me ilusionara de
más me dijo que así ocurría siempre, que hacían creer que el PAN iba a ganar y
a la hora de la hora era el PRI el absoluto ganador.
Pero aquella vez mi mamá no sospecho lo insospechable, luego
de décadas priísitas Los Pinos se vestirían de azul. Fox había hecho historia,
había ganado.
Y desde entonces vi con ojos de cariño al PAN, representaban
esa utopía ciudadana con la que mi madre cargó toda su existencia.
Recuerdo debates en mi salón de la primaria contra los niños
y maestros priístas de hueso colorado, mi familia y yo dimos seguimiento a cada
logro panista, a cada legislación, a cada proyecto ambicioso como la
reestructuración del ahora Oportunidades, de Enciclomedia, que llegó a mi salón
cuando estaba en 6° de primaria y que lo fue de poca utilidad pero era mucho lo
que representaba. Acostumbrados a no recibir nada tan tangible de parte del
gobierno y de pronto ver el acceso a más créditos, a un seguro popular que antes
era, repito, una utopía constante en la vida no solo de mi mamá, sino de muchos
mexicanos sin un trabajo estable.
Es por eso mis queridos lectores, que aún no logro apartar de mi corazón esos
sentimientos de cariño hacia los colores azules y creo que los recordaré
siempre como aquél héroe de una terrible historia que terminó y que dio paso a
algo que se vislumbraba mejor.
Siempre he visto a Calderón como un hombre brillante, con sus estudios en
escuelas de altísimo nivel y prestigio, entre ellas la mejor de todo el globo,
Harvard. Es un hombre de leyes, de logística y meticulosidad, pero algo falló.
Tengo la firme convicción de que el ama a México, pero que ama más al México
que podría ser y que por ello accede a hacer cosas que perjudican al país que
somos hoy, para poder dar paso, en el largo plazo al México que el sueña al
terminar la jornada del día.
Es de los hombres que piensan que las naciones deben pasar
por una etapa dolorosa antes de ver realizados los ideales que persiguen, y
estos hombres, cuando logran llegar al poder son odiados. Odiados porque la
mayoría de las personas somos egoístas, buscamos el bienestar inmediato y no
pensamos al primer instante en el largo plazo, buscamos nuestra comodidad, no
la de las nuevas generaciones, somos humanos, repito, egoístas por naturaleza.
Entonces, las medidas tomadas por Calderón han sido vistas desde dos puntos, el
del odio ya explicado y el de la admiración, la admiración solo se la provoca a
aquellos que creemos, como él, que nuestro país solo será lo que puede ser
luego de lucha, de violencia, de sangre inocente que mata lentamente al lobo
que nos destruye el rebaño, y más allá de entender que así debe ser es también
aceptar que son sacrificios inciertos, que quizás nos toque ser parte de esa
sangre inocente o que los años pasen y con ellos nuestra vida y jamás veamos
concretados los ideales perseguidos, pero morir con la esperanza vale más que
vivir con la agonía del disfraz de la paz, la bomba de tiempo que ha de
estallar.
Sin embargo, para la alegría de muchos Calderón ha de irse pronto y en muchos
años no volveremos a ver en el poder a un presidente con intenciones similares,
ni siquiera Josefina, que contra todo mi pesar resulta ser un intento de barato
de Calderón, sin una ideología firme, nunca se montó en la falda ni mucho menos
en los pantalones, y añadido a eso, tampoco tiene la capacidad intelectual de
nuestro presidente ni pareciera buscar un bien común para los mexicanos.
De Peña Nieto ni hablar, no diré nada sobre lo que todos comentan, que si
Salinas, que si la prole y que si su sequía cultural. Simplemente hablaré de
sus raíces, de un padre reelecto infinidad de veces como alcalde del municipio
que lo vio nacer, un tío corrupto y sin escrúpulos que ha alejado de su madre
francesa a sus propios hijos con leyes mexicanas mientras ella le sigue
suplicando que se los devuelva. Bien me ha dicho mi madre "Tú, eres tú y
tu entorno" ¿Que podrá ser Peña Nieto viniendo de una familia de hombres
sin respet a las instituciones y a la vida misma?
Andrés Manuel también resulta ser más de lo mismo, al señor
se lo olvida que militó en las filas priístas de forma enérgica los primeros
años de su vida política, que no era pez flaco, que más bien era de los gordos,
de los que buscaban puestos de gobernadores y de gabinetes presidenciales.
Andrés nos vende ahora una ideología amorosa cuando él mismo se declaró un
presidente legítimo hace seis años haciendo pedazos a las instituciones que hoy
perjura defender.
Que tiene buenas intenciones me dirán sus simpatizantes, que es un hombre de
palabra, que su proyecto de nación, que él y MORENA por siempre...
Yo les respondo que lo de López es más necedad y deseo del poder que amor al
país. Es de los autores de una de las mayores farsas de la política, un PRD que
más que una izquierda es lo que quedó de alguna idea genuina y que por
posicionamiento han mantenido una postura pseudo izquierdista porque los hace
ser "distintos" al resto.
Obrador lo que ha demostrado es ser un hombre con una trayectoria incongruente,
¿ser activo tantos años en un partido como el PRI y luego, de pronto asustarse
con los ideales de un hombre como Salinas, arrepentirse y salirse del partido?
O será más bien que no se entendieron... Pero ¿No entender la ideología de un
partido al cual perteneciste tanto tiempo?
Y que puedo decir de Gabriel Quadri, no mucho, una campaña
fallida en la que se proclama como ciudadano y no como político cuando esta
aspirando por un cargo presidencial. Un hombre letrado, sí, mucho, es un
excelente ponente y utiliza a su favor el factor misterio para sorprender a sus
oyentes, lo usó muy bien en el debate, pero no deja de ser un hombre de un
partido de tan dudosa construcción como lo es Nueva Alianza, de un sindicato
asqueroso que vende plazas, que está lleno de trabajadores fantasmas que cobran
cheques por 60 horas cuando lo máximo que puedes tener son 40, de un sindicato
que pone a trabajar a los maestros haciendo banderines del partido con recursos
del presupuesto para la educación, y para no hacerla tan larga, de un sindicado
dirigido por Elba Esther, la mujer más poderosa de México, pero también la más
repudiada por el pueblo.
Es por esto y más el trago amargo que me estoy bebiendo en estas elecciones, yo
en un inicio trabajé enérgicamente en la campaña de Josefina, informalmente
claro, haciendo proselitismo en internet, siguiéndola día a día, leyendo muy
bien todas sus propuestas y la he defendido un sin fin de ocasiones. Pero hoy
me he desenamorado de la idea, he comprendido que no la apoyé por convicción
individualista, lo que me impulsó en realidad fue ese sentimiento blanquiazul
que debo soltar, porque todo lo que llegó a ser el PAN culmina en diciembre,
estoy madurando y comprendiendo que no son los partidos los que solucionan los
problemas, son las personas, las cuales son todas diferentes, sin réplicas
exactas y eso es lo maravilloso de la humanidad, porque puedes dirigir la vista
hacia tu hermano, al que tienes al lado, al que se formó en un contexto casi idéntico
al tuyo, y sus ideales son distintos, mejores o peores, no sé, pero distintos.